Consejos nupciales políticamente incorrectos (pero reales como la vida misma)


Cuando una pareja anuncia su compromiso, un revuelo de emociones les inunda por parte de familiares, amigos y allegados. No siempre estas emociones son positivas ya que en estos momentos y meses se desata lo mejor y lo peor de cada casa y caso.

No todo es color de rosa y hay que asumirlo, pero si nadie te lo ha contado puede pillarte por sorpresa por lo que hoy vamos a hablarte de esos detalles que toda pareja puede llegar a vivir y que nadie se atreve a contar….¡ahí vamos!

Para empezar, si hay algo más cierto que el día es día y la noche es noche, es que cuando una pareja de promete, todo el mundo se cree con legítimo derecho a volcar sus opiniones sobre la organización, decoración y estrategias de la boda. ¿Quieres evitarlo? Hazte con una wedding planner, te aseguro que se convertirá en tu mejor apoyo.

El idílico momento de buscar vestido de novia puede convertirse en una batalla campal por imponer los gustos de la madre, futura suegra, hermanas…y lo peor, las “amigas” que, y esto es verídico, en la mayoría de los casos es mejor mantener lejos…

¿Y que me dices de todo el romanticismo, los cariñitos….? Pues sentimos decirte que no serán ni una ni dos las veces que tengas algún pequeño roce con tu pareja por la diversidad de opiniones sobre cómo hacer las cosas o el presupuesto que hay que afrontar.

Hablando de presupuesto. Lamentablemente las sospechas no son infundadas, y muchos proveedores al oír la palabra “boda” se frotan las manos para lucrarse por el mismo servicio.

Otra mala noticia…aunque somos las primeras en animarte a buscar inspiración en libros y webs para tu boda…sentimos comunicarte que la mayoría de bodas que aparecen en Pinterest realmente no existen. O bien serían inasequibles para la mayoría si tratáramos de reproducirlas.

Otra circunstancia que preocupa a muchas parejas es el típico pariente problemático. Estamos contigo. La mayoría de familias pasa por ello y aunque sea muy políticamente incorrecto lo que vamos a decir ahí va: es tu boda, no invites a quien no te haga feliz o a quien pueda causarte el más pequeño desvelo en un día tan especial.

Y para más añadir…..¿quien dice que las tradiciones no puedan romperse? Nuevamente, ¡es TU boda!

¿Sabes lo único que realmente importa? Pues sencillamente, que te cases convencido de que la persona que tienes a tu lado es el amor de tu vida ¡y que tengas ganas de disfrutar y pasarlo en grande!

Fotos vía Glamour, Hi Miss Puff y Pinterest